sábado, 21 de noviembre de 2009

Uno de esos días...

Hoy es uno de esos días en los que te vuelves pesimista de repente. Donde te sientes solo en el mundo, incomprendido… donde te cuesta ver el lado humano de los que nos rodean, donde dejas de ver que la cosas se pueden cambiar, que las cosas van a mejor,…

Ayer, no sé muy bien por qué (o lo sé pero no quiero decirlo:)) me dio por reflexionar sobre lo mal montado que está este mundo. Que no tiene un concepto de humanidad. Donde, sencillamente, unos países, unas personas, unos grupos, tiran para su lado sin importar que hay en el otro extremo de la cuerda. Me da tristeza observar que muchas cosas de las que tengo no son necesarias. Y, lo peor de todo, que me doy cuenta de que estoy por debajo de la media en cuanto a consumismo y pienso “si yo soy el bueno… y resulta que necesito-con todas las letras- un portátil, un coche nuevo, una maleta más cómoda, una camisa más bonita, una cena fuera de casa,…”

Y sigues recibiendo “buenas” noticias como que cada vez hay más pobres a pesar de los objetivos del milenio y mientras los bancos siguen ganando dinero (y mucho); como que sigue nuestra “maravillosa” política agraria que mata a los ciudadanos de otros países, que todos miramos para otro lado- da igual si es el del piso de arriba el que defrauda a Hacienda o si son de lejos los que mueren-… o que EEUU y China dicen que no les viene bien eso de quedar en unos días en Dinamarca, que tampoco tiene prisa eso de que nos estamos cargando nuestro propio mundo y que ya hablaremos después, que ahora se quieren echar una sitio.

Y todo esto me cae sobre los hombros y me abruma… y, sí, ya sé que yo no pienso realmente esto, que creo que se puede cambiar, que debemos ser optimistas y que debemos actuar… pero me vais a dejar que me hunda solo por unos segundos, que os mande a todos a paseo, que le diga a los políticos que son unos estúpidos, que entre todos nos estamos cargando el mundo y que da asco vivir aquí. Que los banqueros son unos jetas y unos timadores y que estoy cansado de todos ellos. Que también nosotros somos unos hipócritas, unos falsos, unos cínicos y unos inconscientes que no somos capaces de vivir de manera más real, sin aspirar a tener una casa en la playa, un coche nuevo, salir el fin de semana con ropa de marca, gastarnos todos los sábados 30€ solo en copas, quejarnos por las mayores estupideces y pensar que somos desdichados porque no podemos aspirar a un carrito de bebé con discos de freno….

Sí, dejadme que lo diga aunque no sea verdad. Dejadme que tenga estos instantes en el subsuelo. Porque así consigo que me entren ganas de salir con más fuerza, con más optimismo y con más ímpetu para cambiar esto que nos atañe, aunque no sepa como… dejadme que baje a los infiernos porque luego tengo formas de escapar: puede ser una sonrisa, una palmada en la espalda, una buena noticia, la tragedia de otra persona que te obliga a animarle o simplemente darte cuenta de que no nos queda otra que intentarlo…

En mi caso podría ser la tarta de queso que Jaione me está preparando, o el estar en casa tranquilo un rato, o la visita de Miss Talillo esta noche o, simplemente, descubrir que una canción ¡original! te quita las palabras de la cabeza… El mundo sigue girando, cambiando las vidas o la gente en él; nadie sabe donde nos llevará; pero si tienes esperanza, mejora, mejora, mejora

3 comentarios:

PöKáYôKë dijo...

...Cuánta razón...y es que es verdad, yo siempre he dicho que para ser feliz...hay que ser un poco infeliz, porque la remontada suele llevarte al olimpo de los dioses high high up in da sky! :D
Me alegro de poder aportar mi granito de arena...vosotros también sois mis granitos de arena. Somos un desierto la mar de salao! :D
La cena de puturrúdefuá! Y la compañía aún más. Un abrazo fuerte!

José Antonio dijo...

Espero que lo de la bajada de moral sea simplemente un arrebato momentaneo, la vida a veces es un tanto injusta y cada vez le doy mas la razon a tu aitona que decia que debía de existir una maquina que nos diese para comer,vestir, etc a cada uno segun lo que habuisemos aportado ese dia, unos comerian jamón y otros mortadela de aceitunas, la clave es lo que dice el anuncio institucional " lo importante son los pequeños gestos" esperemos que estos sean suficientes para poco a poco cambiar el mundo en el que vivimos y del que yo no me siento muy orgulloso de haberselo dejado en herencia a mis hijos.

Iñigo dijo...

Gracias Josi!!! era totalmente momentaneo... no os vais a librar de mí dando la coña :)
Besito!