martes, 30 de septiembre de 2008

Family Arbizu is different

Todas las familias son peculiares. Cada una tiene seres míticos, horribles, grandiosos... Todas las familias son especiales por algo: costumbres diferentes, recuerdos agradables, conversaciones repetitivas...

En mi caso celebramos las navidades con la familia Arbizu, la de mi madre. Se compone de una señora de 90 años, viuda desde hace tiempo, 4 hijos de los que viven 3, los "allegados" y 8 nietos con algún "allegado" más.

Podría pasar por una familia normal. Una familia de esas que salen en la tele que cenan con una conversación políticamente correcta y tienen momentos de risa contenida mientras se limpian los labios con la servilleta. Sin embargo, no es así...

Nada más empezar, los cimientos se tambalean. Esa viejecita de 90 años es mi abuela. La mayoría de vosotros la conocéis y sabéis que es un crack: baila los sábados, va a Tai-Chi y gimnasia, te vacila y te pega alguna colleja de vez en cuando, al más puro estilo Amparo Baró en 7 vidas. No me voy a extender porque me prometí a mi mismo (y alguno de vosotros) que le escribiría un post exclusivo.

Durante muchos años las comidas de Navidad han sido muy amenas, con bromas y conversaciones animadas desde los entrantes hasta el postre. Sin embargo, desde hace unos años Lamaika (que viene siendo mi madre) se dedica a sorprendernos con algún nuevo espectáculo. No contenta con el ambiente de las fiestas, decidió ir un paso más allá.

Inició el espectáculo con baile para todos con mi amoña como "guest star" y su hit preferido: "Bomba" de King África. Hemos vestido a mi amoña de Olentzero para que fuese dando regalos. Hemos tenido regalos de la empresa familiar y clases de sevillanas con DVD de apoyo.

Las navidades pasadas improvisó en el último momento un nuevo "performance" (que no es lo mismo que espectáculo): ¿por qué no recolectar todos los instrumentos que hay en casa y colocar uno a cada uno?. Con Jaione tenemos un poco de ventaja pero siempre hay un viaje en el que te animas a comprar un instrumento que nunca vas a utilizar... o eso creías :)

Ojito que tiene su miga. Empezamos con Lamaika cantando una canción y todos siguiéndole con los instrumentos... ¿os he dicho que mi oído me viene de familia? Desde entonces Jaione aprecia más a sus alumnos :D

Y después de este sencillo paso se van añadiendo nuevas versiones: que si cuando diga "ya" todo el mundo pasa el instrumento a su derecha, que si viene una visita y vamos a quedarnos callados hata que entre y le cantamos cualquier canción, que si alguien se va y le cantamos "adios con el corazón".... las posibilidades son infinitas.

Como muestra, un botón. Os dejo este vídeo para que apreciéis nuestro talento... Ojo a la "versión" del popular villancico... lo dicho, Family Arbizu is different...

video

En honor a la verdad, he de decir que el primer año todos nos mostrábamos muy reticentes a participar pero que con el paso de los años hemos ido perdiendo la vergüenza. ¿Se nota? :D

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿En qué basamos nuestra elección?

He de reconocerlo... me gusta seguir con detalle las elecciones...

Por un lado, me ayuda a reflexionar sobre mi voto. Por otro, me muestra la conducta humana ante determinadas acciones. Eso sí, que me gusten las elecciones no evita que siempre me entristezca en el transcurso de las mismas. Al principio me fastidiaban la mayoría de políticos, con su forma de hablar y sus argumentos. Sin embargo, ahora me apeno debido al comportamiento de la gente que me rodea. Gente como yo. Algunos ricos, otros pobres. Unos cultos, otros incultos.

Este sentimiento no se debe a que no voten lo mismo que yo. O a que critiquen lo que yo opino. Eso, más bien, me da igual. Lo que me abate es la cantidad de gente que vota sin reflexionar o que se cree argumentos falsos (pero sencillos) de uno y otro bando.

Por ejemplo, ahora estamos en las elecciones de EEUU. Supongo que a nadie le extrañará que me identifique con Obama. He tenido la oportunidad de leer sus 2 libros (bueno, uno de ellos lo estoy acabando...) y muchos artículos y entrevistas sobre él. Y, sinceramente, creo que podría ser un buen presidente de EEUU y que eso también beneficiaría al resto del mundo. Obviamente, no estoy de acuerdo sobre algunas de sus posiciones (en política exterior creo que EEUU debe pedir perdón por los enormes daños causados, al igual que lo hicieron los alemanes por la época nazi o la Iglesia por, entre otras, la Guerra Civil) pero eso no me impide valorar su candidatura de forma positiva.

Si, además, la otra opción es McCain, la elección se me hace fácil. Hay muchas cosas que no me gustan de McCain: su política exterior agresiva, su apuesta por nuevas extracciones de petróleo y por la energía nuclear, la no-apuesta por ampliar los servicios sociales y la táctica de insultos hacia el otro candidato. Sin embargo, entiendo (y me alegro) que haya gente que prefiera a McCain antes que a Obama.

Por contra, me apena pensar en el grado de inmadurez de los votantes que decidirán el próximo presidente. Por ejemplo, me apena pensar que hay un % considerable que recela de un presidente negro. Me apena que haya gente que emita un voto (que vale igual que el de otro que ha valorado muy mucho su elección) hacia McCain porque piensa que Obama puede ser un musulman encubierto que quiere hundir el país. Pero no sólo son extremos que representan a unos cuantos tarados.

Me apena comprobar que, pilares que considero básicos de la sociedad como el respeto por los demás y la carencia de prejuicios siguen hoy al pie del cañón. Por ejemplo, que la juventud de Obama (¡Ojo! alrededor de los 47 años) sea vista como negativa y eso decida un voto. O que la edad de McCain suponga para otros el único argumento necesario para votar a Obama. Y lo que más rabia me da: que para mucha gente el hecho de usar el diálogo como método de resolución de conflictos sea considerado como débil mientras que lo realmente efectivo es darte de leches con la gente. ¿Es que no hemos crecido? ¿Seguimos siendo tan incultos? Sinceramente, creo que sí. Y eso es lo que me da rabia. Que el voto de esa persona valga lo mismo que el mío. Aunque vote lo mismo que yo... Por lo tanto, no me da pena que McCain gane. Lo que me entristece es la cantidad de gente que le vota por argumentos que deberían suponer una parte muy pequeña de la decisión. Y, ojito, lo mismo pasa aquí. Como diría "Ansar", "no hay que irse a montañas lejanas"...

Eso me lleva al título de este post: ¿En qué basamos nuestra elección? Al final, el pograma de un político tiene muchas aristas: economía, educación, sociedad, inmigración,... Obviamente es difícil estar de acuerdo con todas por lo que, supongo, que cada uno de nosotros va dando una importancia relativa a cada una de ellas: economía un 20%, educación un 5%... y luego se unen otros intangibles que están fuera del programa: cercano o lejano, modo de hacer política, simpatía, belleza... ¡vete tú a saber! Y, por último, habrá algunos requisitos que son excluyentes: si tiene alguna adicción, si ha robado de las arcas públicas, si no condena el terrorismo o cosas así.

Pues bien, lo que me entristece son tres cosas:
  1. La cantidad de argumentos excluyentes (y absurdos) que suele haber. Por poner un ejemplo que menea nuestras conciencias, ayer comentábamos Jaione y yo cuánta gente puede haber en el País Vasco que elimine a una media de 3 partidos por el hecho de ser/o no ser nacionalistas. No sólo eso, ¿cuánta gente piensa que NUNCA va a votar a un partido que no sea nacionalista o no-nacionalistas (dependiendo del sector)? Siendo sinceros, juntando ambos bandos, se puede llegar a un 80%.. y creo que es un dato suficiente para encender algunas alarmas. Y, lo que es peor, ¿cuánta gente tiene ya decidido su voto antes de saber quién es el candidato? Es decir, ¿cuánta gente es de un partido como es de un equipo de fútbol? ¿Cuántos votantes de PSOE, PP o PNV son así y no van a cambiar nunca (y me refiero a gente que no pertenece al partido político de turno)?
  2. Lo que importan los intangibles. Reconozco, por ejemplo, que en el caso de Obama hay bastante intangibles (el deseo de cambiar lo establecido, el optimismo, el respeto por los rivales...) que tienen cierto valor para mí. Sin embargo, me preocupa que existan votantes (y no son dos perdidos) que decidan votar a Obama sólo por el hecho de ser negro. O votar a McCain sólo porque es de la misma facción católica que él. O porque es guapo o joven o viejo...
  3. Y, por último, lo irreflexivas que son las decisiones en cuanto al voto en un numero importantísimo de gente. Que nadie se para a pensar en los programas ni lo más mínimo, en qué es lo mejor para todos. En que nuestras opiniones no tienen la verdad absoluta. En que un voto importa...
No sé... estás cosas me llenan de pesadumbre y me tientan a no volver a votar... a resignarme... pero, ¿qué ganaría con eso? Probablemente que vaya a peor... así que esto ha sido lo que me ha impulsado a escribir este post... no sé... quizá ayude a alguien a reflexionar... quizá poco a poco vayamos mejorando... quizá alguien que lea este post, saque el debate dentro de unos años con sus amigos. O quizá le impulsa a escribir otro post al respecto... y quién sabe si puede valer de algo...

Bueno, voy a ver si termino el libro de Obama... y a ver si cambia algo en los votantes americanos a la hora de valorar a sus candidatos (y en la nuestra para las próximas elecciones). Si no es así, puede que en la propia sociedad americana, como dijo Bob Dylan, "A hard rain's a-gonna fall"

lunes, 15 de septiembre de 2008

Flickr

Como es de bien nacidos, ser agradecidos, me gustaría señalar que la mayoría de fotos que cuelgo en mi blog las saco de flickr, donde gente anónima cuelga sus fotos . La verdad es que la mayoría están chulísimas y que son muy ingeniosas. Como muestra, 5 botones:

jueves, 11 de septiembre de 2008

Al fondo a la derecha

El otro día estuve pensando sobre un tema que puede parecer un poco banal pero que tiene su miga. Después de darle una vuelta y no sacar nada en claro, he pensado que lo puedo colgar aquí para ver vuestra opinión al respecto. Ahí va:

Desde que el dinerito que tenemos los países de Occidente nos permite edificar lugares comunes en los que pasar nuestro tiempo de ocio (aunque algunas actividades de ocio se parezcan más a una tortura) o satisfacer nuestro apetito (estoy pensando en comer...), fueron necesarios unos baños o unos vestuarios en los que "descargar" o "limpiar" nuestros cuerpos.

Mientras el número de gente que demandaba este servicio fue aumentando, se hizo necesaria una organización de las infraestructuras. Así nació la organización por sexos. Entiendo que así se evitaban realizar 27 vestuarios diferentes y 42 baños separados. Esta separación era totalmente lógica para los tiempos que corrían ya que el masculino y el femenino eran 2 universos separados que se atraían entre sí y el hecho de juntarlos podía llevar al pecado y de allí al infierno.

Sin embargo, los tiempos van cambiando poco a poco. Afortunadamente, las diferentes condiciones sexuales son reconocidas por la mayoría de Estados (a pesar del esfuerzo de unos cuantos) y la igualdad se va acercando. Así, a pesar de algunos ejemplos aislados y de cosas que todavía se pueden mejorar, las últimas generaciones siempre han convivido en un ambiente en el que la homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad y transexualidad son elecciones de cada uno de nosotros.

Llegados a este punto nos encontramos con la siguiente situacion. En un vestuario o en un baño de hombres no pueden entrar mujeres. Eso sería ofensivo y podría dar lugar a situaciones indeseadas. La mujer podría mirar con ojos lujuriosos a un hombre y éste sentirse incómodo. Del mismo modo, una mujer se sentiría incómoda si pasasen hombres a su lado mientras ella está desnuda. E incluso seguro que hay gente que puede argumentar que crece el riesgo de violación.

Sin embargo, se permite que una mujer homosexual entre en el baño o vestuario reservado para mujeres y que un hombre homosexual desnudo comparta espacio con un hombre heterosexual desnudo. Pensando un poco, llego a la conclusión de que, si lo importante termina siendo la lujuria que puede haber entre dos personas de sexos que se atraen, para una mujer heterosexual sería mejor compartir ducha con mujeres heterosexuales y hombres homosexuales...

Pero es que además, existe la bisexualidad, por lo que por el mismo razonamiento, éstos necesitarían un vestuario separado para cada persona... parece que si hay que ser consecuentes el razonamiento dejaría de tener sentido...

Muchas veces las costumbres se hacen leyes. Y lo grave de esto es que se pierde la noción de por qué se creó una norma o costumbre en un momento determinado. Al final, se recurre a la frase de "es que siempre ha sido así", que siempre que me la dice mi amoña, yo le digo que antes de hacerse así se hacía de otra manera que siempre había sido así...

El caso es que la lógica me lleva a pensar que la manera más lógica de organizarlo parece ser que no existan distinción de sexos ni de condición sexual, sino que estemos todos juntos pero no revueltos...y sé que parece una locura ahora pero... ¿no os da la impresión de que este cambio llegará? ¿Tiene lógica seguir actuando igual? ¿Podrían reclamar los no-heterosexuales una nueva organización que reconozca su condición y no separe a la humanidad en masculino y femenino? ¿Podrían sentirse humillados por esta "segregación"? ¿Habrá alguien que quiera crear un tercer baño/vestuario para no-heterosexuales y que así no le vea uno/a que se puede sentir atraido por él? Si nos juntasemos todos en un mismo baño y se dejase pasar el tiempo adecuado, ¿no lo veríamos como algo normal y nada lujurioso? ¿No se pensaba antes también que el ver a gente con bañador en la playa llevaba a la lujuria o que las que hacían topless provocaban a los hombres y que estos podían no resistirse? ¿No lo vemos ahora como algo normal?

¿Entendéis mi reflexión?... Todas estas preguntas me dan vueltas en la cabeza... :)

domingo, 7 de septiembre de 2008

El humor es relativo

El sábado en el teatro.... ¡uy! qué culto parezco así... espera, lo repito que si no me tacháis de pedante.... :)

El sábado tuvimos una prueba de lo relativo que es el humor. Así, algo que a unos les parece brillante, a otros les parece carca. A otros una broma les parece provocativa y humillante y para otros es divertidamente inofensivo...

Y como lo asumo, quiero compartir con vosotros esta foto que tenemos colgada en el frigorífico. Muchos vais a pensar que vaya chorrada pero durante los 3 primeros días, cada vez que la veía me entraba la risa tonta...


PD: Realmente es una postal que encontramos en Sacramento... no se la quisimos mandar a nadie para que no se sintiera ofendido :)

martes, 2 de septiembre de 2008

Sobre la economía, la crisis y la responsabilidad

¡Estamos en crisis!... O lo que sea... :O

No quiero reflexionar hoy aquí sobre las causas o las consecuencias de la crisis (eso lo dejo para vuestros comentarios:D) sino sobre un punto que parece que no existe cuando se habla de "solucionar" la crisis.

Durante todos estos meses hemos visto como los políticos se atizan con el tema de la economía. Es más, a pesar de que aquí todo Cristo (me incluyo) se ha pegado unas buenas vacaciones, cuando llega el momento de hablar de economía todo el mundo echa la culpa al prójimo, normalmente al gobierno de turno (normalmente el español) y de lo mal que lo está haciendo.

Bueno, yo soy el primero que piensa que a los políticos hay que exigirles por su trabajo, independientemente de que sean de un partido u otro o de que les hayamos votado o no. Y también pienso que un Gobierno tiene capacidad para facilitar determinadas situaciones o conductas por el bien del país.

Pero de ahí a que me sorprenda leer en el periódico a un experto decir algo así como que se está obviando la responsabilidad de las empresas en la resolución favorable de la crisis..... y ¡¡es que es cierto, jode!! (perdón)

Ya sé que me gusta hacer un poco de abogado del diablo pero... Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Vale que un Gobierno puede proponer medidas como bajar impuestos, devolver 400€, subvencionar el petróleo, apoyar la inversión en I+D+i, proteger la vivienda... y vale también que lo que haga es muy importante...

Pero lo que tampoco se puede obviar es que nosotros (ya seamos empresas, personas de la calle...) tenemos buena parte de la responsabilidad en tomar decisiones acertadas en tiempos en los que la economía va hacia abajo. No quiero que nadie me malinterprete y crea que yo opino que la culpa es de las empresas que no se mueven, sino que opino que cada estamento de la sociedad tiene su campo de acción. Y que, igual que el ciudadano o empresa de turno no puede decidir subir o bajar los impuestos, tampoco el Gobierno que sea puede invertir por una empresa más dinero en un proyecto que va a tener éxito o elegir la estrategia adecuada para comercializar su producto o gastar un poco menos un mes o pensar como mejorar desde su puesto de trabajo....

A los datos me remito: ningún político ha mencionado una sola palabra para "animar" a la gente/empresas a hacerlo lo mejor posible también ellos. Es más, tampoco lo han hecho los sindicatos cuando se reunieron y menos la ceoe. Vale que esperen recibir del Gobierno, pero tampoco está mal animar a sus asociados a "competir".

En otras palabras: tendemos a ver, especialmente en este país, al Gobierno como alguien que debe dirigir nuestras vidas y solucionar todos nuestros problemas. Y en eso envidio a la cultura norteamericana. Vale que su modelo de Estado concede poco margen de maniobra al Gobierno, pero aún así da envidia ver como los políticos pueden hablar del sacrificio, el trabajo y el esfuerzo de los ciudadanos sin morir a pedradas...

Vale, igual os parece que estoy exagerando, pero es que si algo no me gusta de la política es el lenguaje ese que parece que somos medio lelos y que los políticos nos van a arreglar la vida. Acompañado claro de un número importante de gente que cree que la culpa de todos sus males y el único que le puede salvar es el Gobierno de turno... En resumen, creo que sería más beneficioso que cada uno asuma su responsabilidad y que igual que se exige, se auto-exija...

Como ejemplo de mensajes alternativos que escasean, este artículo que acabo de encontrar.